La vio pasar,
como ese sentimiento fugaz que te recorre el cuerpo para insuflar felicidad,
te recorre en dos segundos y se marcha,
lo querrías contigo para siempre,
pero sabes que dejaría de ser especial,
se tornaría habitual y monótono,
nada te haría sentir tan bien de nuevo…

La vio pasar,
como se admiran las estrellas, fugaces;
como acaricia la brisa del mar, suave;
como ese viaje inesperado, intenso;
como todo los dos veces bueno de esta vida, breve;
como el dolor, que acaba y comienza con el último aliento.

Espera interminable de una despedida inconclusa.
Nos quisimos como amígdalas.

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